Torre de las aguas del Besòs

El 22 de Marzo se inauguró la rehabilitación, realizada por los arquitectos Antoni Vilanova, Eduard Simó de la Torre de las aguas del Besòs, situada en el barrio del Polenou de Barcelona.

Tiene una altura de 62 m y un diámetro de 12 m, construida en su totalidad con ladrillo macizo cara vista y utilizando en su interior la volta catalana en el entramado de muros y escaleras, creando espacios de gran belleza.  Originalmente, por el interior se subía por las escaleras de caracol hasta la altura de los depósitos, que podían almacenar 30.000 litros de agua, y a partir de ahí y hasta la terraza las escaleras iban por el exterior, adosadas a la pared.

_DSC5021

La historia de la torre está ligada a la expansión de Barcelona. La Compañía General Anónima de Aguas de Barcelona, Ladera Derecha del Besòs, dirigida por Xavier Camps, la construyó en dos años, entre 1881 y 1882. El diseño corrió a cargo del arquitecto Pere Falqués (Barcelona, 1850-1916). Entonces estaba prácticamente junto a la desembocadura del Besòs y encontraron un acuífero para abastecer la ciudad, en pleno proceso de crecimiento. Llegó a aportar agua hasta el paseo de Sant Joan, pero la alegría duró poco y el efecto combinado del bombeo del agua y un periodo largo de sequía salinizó el acuífero. En 1888, un bando del Ayuntamiento de Barcelona prohibió el uso del agua de la torre hasta para regar. En la historia del edificio hay un episodio trágico que nunca se ha acabado de aclarar: el posible suicidio de Xavier Camps, el empresario que la construyó, tirándose al vacío al quedarse en la ruina. “Falleció el 12 de febrero de 1890 y no se publicó ninguna esquela. Solo una pequeña nota en los diarios”.

Adquirida en 1895 por Agbar, el agua que manaba del subsuelo y que se bombeaba la torre pasó a utilizarse en los procesos industriales de la zona. Primero de Can Girona y después de Macosa, concretamente para enfriar el tren de laminado de las vigas de hierro que salían de los hornos.

_DSC5016

El edificio formó parte activa de la Guerra Civil. Fue colectivizada y se integró en el sistema de defensa aérea con una batería que se instaló en la terraza. La industria pasó a fabricar material de guerra que se almacenaba en los espacios interiores de la propia torre.

En la década de los noventa, con la marcha de esa industria a Santa Perpètua de Mogoda ( como Gec Alsthom tras su fusión con la Maquinista) la torre se fue deteriorando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

code